La salida de Xabi Alonso de Real Madrid sacudió al fútbol español y dejó al descubierto un clima interno cargado de tensión. Menos de 24 horas después de la derrota 3-2 ante Barcelona en la final de la Supercopa de España, el club anunció el final del ciclo del entrenador “de mutuo acuerdo” y la asunción de Álvaro Arbeloa como nuevo DT. A partir de ahí, la palabra más esperada fue la de Kylian Mbappé.

El delantero francés fue el primer jugador del plantel en pronunciarse públicamente. Lo hizo a través de un posteo en Instagram, acompañado por una foto abrazando a Alonso en el Santiago Bernabéu. “Fue poco tiempo, pero fue un placer jugar para ti y aprender de ti. Gracias por darme la confianza desde el primer día”, escribió. Luego agregó: “Te recordaré como un entrenador con las ideas claras y un gran conocimiento del fútbol. Mucha suerte en tu próxima etapa”.

El mensaje se volvió viral de inmediato por el contexto. Días antes, el francés había quedado en el centro de la polémica tras desautorizar a Alonso durante la ceremonia de premiación de la Supercopa, cuando el DT pedía que el equipo hiciera el pasillo de honor al Barcelona. Ese gesto alimentó los rumores de un quiebre en la relación entre el entrenador y sus futbolistas.

La publicación de Mbappé fue leída como un intento de bajar la tensión y mostrar respaldo, en medio de versiones sobre desacuerdos tácticos y cuestionamientos a los métodos de trabajo del técnico. Incluso se había informado que varios referentes del plantel no estaban conformes con algunas decisiones del cuerpo técnico.

El paso de Alonso por el Real Madrid duró apenas ocho meses. Tras llegar desde Bayer Leverkusen, tuvo un inicio prometedor, pero una racha negativa en Champions League y la irregularidad en La Liga terminaron por debilitar su posición. La derrota ante Barcelona en Arabia Saudita terminó de acelerar una salida que ya se venía gestando.

Ahora, con Arbeloa al frente, el Real Madrid inicia una nueva etapa en el tramo más exigente de la temporada. En ese proceso, el mensaje de Mbappé marcó el primer gesto público desde el vestuario para cerrar un ciclo que se fue antes de lo esperado.